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Soy una FONZ

A partir de hoy soy una FONZ (siglas en inglés de Friend of the National Zoo, es decir, Amiga del Zoo Nacional de Washington).

La entrada al zoo de Washington es gratuita porque forma parte del complejo museístico Smithsonian. Pero si eres Amigo del Zoo Nacional, el parking del zoo es gratuito, tienes descuentos en las tiendas y en el alquiler de los cochecitos de niños  y te regalan un peluche de oso panda. Así que me he hecho miembro para llevar a los niños de vez en cuando.

El Zoo Nacional del Smithsonian fue fundado en 1889 por el Congreso de Estados Unidos en la zona noroeste de Washington con el objetivo de contribuir al “avance de la ciencia y la formación y entretenimiento de la gente”.

El zoo, con una superficie de 163 acres, es el hogar de más de 2.000 animales de 400 especies diferentes, aunque las estrellas indiscutibles son sus tres pandas gigantes: Mei Xiang, Tian Tian y Tai Shan.

Visitar el zoo de Washington puede convertirse en toda una aventura para los más pequeños, desde ver como dan de comer a los animales hasta ver cruzar a varios metros por encima de tu cabeza a los orangutanes por el “orang xing” (un cruce de oranguntanes) de un lado al otro del zoo mientras haces picnic.

Aunque a veces los visitantes del zoo se llevan sorpresas desagradables. En noviembre de 2009, por ejemplo, una cria de ciervo de Rock Creek Park se coló por error en el recinto de los leones. Durante 20 minutos el ciervo y los leones jugaron al ratón y el gato. Lo atrapaban. Escapaban. Lo volvían atrapar otra vez. El público animaba al ciervo diciendo “go, go, go”. Pero, finalmente, los veterinarios del zoo tuvieron que sacrificar al ciervo porque los leones le habían herido de gravedad.