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Martha’s Vineyard, de “Tiburón” a destino vacacional de los Obama

El presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama  están de vacaciones en la exclusiva isla de Martha’s Vineyard, a la que algunos llaman el “Hollywood de la costa este”, dado el número de políticos y celebridades que veranean en esta isla del Cabo Cod en la costa de Massachusetts.

Tres presidentes – Ulysses Grant, Bill Clinton y Obama- han veraneado en esta isla de playas salvajes, casas vitorianas y pueblecitos de postal en la que el director Steven Spielberg rodó en 1974 la película “Tiburón (Jaws, en inglés).

En Martha’s Vineyard también han pasado sus vacaciones el famoso periodista televisivo estadounidense Walter Cronkite y la princesa Diana de Gales. La actriz Meg Ryan y el director de cine Spike Lee tienen casa ahí. Y el actor John Belushi, protagonista de “The Blue Brothers (Granujas a todo ritmo), está enterrado en esta tranquila isla, lugar de veraneo de políticos demócratas y gente adinerada de la Costa este.

La historia de la isla está también muy unida a la familia Kennedy. La primera dama Jacqueline Kennedy Onassis tenía una finca llamada Red Gate Farm en la localidad de Aquinnah, que ahora pertenece a su hija Caroline, actual embajadora de Estados Unidos en Japón. Cerca de las costas de Martha’s Vineyard murió en 1999 un accidente de avioneta su hermano pequeño John Jr., también conocido como John-John.

Ahí también tuvo lugar el “incidente de Chappaquiddick”, el accidente de tráfico que tuvo en 1969 el senador Ted Kennedy y donde murió su acompañante Mary Jo Kopechne. Ted Kennedy no aviso a la policía del accidente hasta el día siguiente. Este incidente acabó con cualquier posible carrera de Ted Kennedy a la Casa Blanca.

Ronald Reagan veraneaba en su rancho en Santa Barbara (California), George Bush padre en su casa de verano en Kennebunkport (Maine) y George Bush hijo en su rancho en Crawford (Texas). Bill Clinton lo hizo en dos ocasiones en un rancho en Jackson Hole (Wyoming) y seis en Martha’s Vineyard.

Este es el quinto año que Obama veranea en “The Vineyard” (El Viñedo), como la suelen llamar los locales. Desde que está en la Casa Blanca ha ido todos los veranos con la excepción del de 2012, en el que se concentró en su campaña electoral para la reelección. El presidente y la primera dama estarán en la isla del 9 al 24 de agosto, aunque Obama interrumpirá sus vacaciones el día 17 para volver a Washington un par de días y regresar a la isla.

Obama ya había visitado la isla en numerosas ocasiones antes de ser presidente porque su amiga y asesora Valerie Jarrett tiene una casa en la localidad de Oak Bluffs.

Los vecinos de Martha’s Vineyard están encantados con la presencia de los Obama en la isla, aunque eso signifique cortes de tráfico cada vez que el presidente se mueve de un lado a otro de la isla.

Nancy Gardella, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Martha’s Vineyard, considera que el hecho de que los Obama pasen sus vacaciones en la isla es “muy bueno para los negocios locales”.

Por un lado, explica Gardella, está “el factor curiosidad: A mucha gente le gusta ir a los locales y restaurantes que el presidente y la familia han visitado en sus vacaciones. Y, por otro lado, la cobertura que la prensa hace de las vacaciones es bueno para isla, porque promociona la belleza de la isla al mundo”.

Para sus vacaciones, los Obama han alquilado este verano una casa en el pueblecito de Chilmark. La finca pertenece a Joanne Hubschman, la viuda de Henry Hubschman, un ejecutivo de General Electric. La casa de 7 habitaciones y 9 baños está valora en 12 millones de dólares y tiene piscina infinita, pistas de tenis, jacuzzi, cacha de baloncesto y gimnasio.

Durante tres veranos alquilaron la lujosa Blue Heron Farm, una enorme finca en Chillmark con cuatro casas, piscina, playa privada, cancha de baloncesto, establos de caballos, un manzanar y golf, cuyo alquiler costaba 50.000 dólares a la semana. Esta finca la compró en 2011 el arquitecto británico Norman Foster y su mujer, la sexóloga española Elena Ochoa, por 22,4 millones de dólares.

El año pasado estuvieron en otra casa de 4 habitaciones en Chillmark, valorada en 7,6 millones de dólares.

Los Obama suelen mantener un perfil bajo durante sus lujosas vacaciones, saliendo ocasionalmente a montar en bicicleta con sus hijas, comprar un helado, ir a un restaurante, comprar libros o jugar al golf.

De vez en cuando el presidente debe interrumpir sus vacaciones para reunirse con sus asesores si estalla alguna crisis nacional e internacional o dar una rueda de prensa en la isla, pues como dijo en una ocasión la primera dama Nancy Reagan: “Los presidentes no tienen vacaciones, sólo cambian de paisaje”.

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