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La otra Guerra Civil

Si en España muchos piensan que 75 años después del inicio de la Guerra Civil española es hora de pasar página, aquí en Estados Unidos hay gente que no está dispuesta a pasar página 150 años después del inicio de su guerra civil (1861-1865).

El otro día estuve en Manassas (Virginia, Estados Unidos) en la reconstrucción de una de las primeras grandes batallas de la Guerra Civil estadounidense, que dividió el país en dos y dejó 620.000 muertos.

Fue una experiencia muy interesante, a pesar del calor que pasamos (había una ola de calor en el área de Washington y hacía unos 40 grados centígrados con una sensación térmica de 45 grados).

Los hombres iban vestidos con trajes de soldados confederados y de la Unión y las mujeres con trajes al estilo “Lo que el viento se llevó” (Los pobres sudaban la gota gorda dentro de esos trajes de época). Reproducían escenas de la vida cotidianas en los campamentos y de las batallas de la Guerra Civil.

Me pareció curioso constatar que la Guerra Civil sigue dividiendo a los estadounidenses un siglo y medio después. Uno de cada cuatro estadounidenses simpatiza más con la causa confederada que con la de la Unión. En el caso de los blancos sureños, cuatro de cada diez simpatiza más con los confederados.

Una de las cuestiones más controvertidas es la de cuál fue la causa de la Guerra Civil estadounidense: ¿la esclavitud o la defensa de los derechos de los estados frente al intervencionismo del Estado federal? El 52% de los estadounidenses considera que los líderes confederados querían separarse para mantener la legalidad de la esclavitud, mientras que el 42% opina que la esclavitud no fue la principal razón por la que esos estados declararon la secesión.

Esta división de la sociedad es palpable sobre el terreno en el campo de batalla de Manassas. Unos siguen defendiendo a los confederados, otros defienden a los unionistas. Unos se niegan a admitir que el esclavismo fue la causa de la Guerra Civil, otros señalan con el dedo acusador a los vecinos del sur.

Otros ven el conflicto como algo romántico al estilo “Lo que el viento se llevó”. Para ellos no hubo ni buenos ni malos, sino patriotas en ambos bandos que luchaban por lo que entendía ellos que era la libertad.