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Vía crucis burocrático anual

Una vez al año tenemos que enfrentarnos a la burocracia de  la Motor Vehicle Administration (MVA) de Maryland, el equivalente a la Dirección General de Tráfico (DGT) de este estado, para renovarnos el carnet de conducir. Tratar con la MVA es una de las peores pesadillas de los estadounidenses, pero si encima eres extranjero la pesadilla es doble.

Normalmente hay que renovarse el carnet de conducir cada cinco años, pero nosotros, por nuestro tipo de visado (de periodista), tenemos que hacerlo una vez al año. No sé muy bien la razón. Hay muchos periodistas españoles que tienen el mismo visado que nosotros y tienen que renovárselo cada cinco años. Y lo más curioso es que conozco a inmigrantes ilegales que tienen el carnet de conducir por cinco años y nosotros que somos legales sólo por un año. Enigmas burocráticos.

En la MVA dicen que ellos son unos mandados y que es Homeland Security, quien les dice que con nuestro visado sólo no nos pueden dar el carnet por un año. Ahora han cambiado las normas. Los ilegales que tengan ahora carnet de conducir lo tendrán cada vez más difícil para renovarlo.

No sé si os acordáis que hace poco el periodista del Washington Post José Antonio Vargas, ganador del premio Pulitzer, confesó que era un inmigrante ilegal. Tenía que volver a renovarse el carnet de conducir y veía que cada vez se le ponían las cosas más difíciles. Se cansó de seguir mintiendo.

En un principio, para renovarse el carnet de conducir sólo hay que llevar el carnet a punto de caducar, la carta que te envía la MVA, pasar un examen de la vista y pagar las tasas. A veces también te piden una prueba de que resides en la dirección que dices que vives.

Como no somos ciudadanos americanos, tenemos que presentar además el pasaporte con el formulario I-94 (el papelucho que te grapan en el pasaporte cuando entras), el visado y la tarjeta del Social Security Number (a falta de carnet de identidad, los estadounidenses utilizan este número para identificarse).

Antes de renovarlo, la MVA tiene que comprobar con Homeland Security, el equivalente al Ministerio del Interior americano, que nuestro visado es auténtico. Si no apareces en el sistema informático (nosotros, misterios de la informática y de la burocracia, nunca aparecemos), la MVA tiene que enviar una solicitud de comprobación a Homeland Security, lo que te obliga a volver otro día. Sin el visto bueno de Homeland Security no te renuevan el carnet de conducir.

El proceso de comprobación del visado suele durar entre una semana y diez días. Esta vez tuvimos suerte y al día siguiente recibimos un e-mail de la MVA diciendo que podía pasar otra vez por la sucursal a renovarnos el carnet.

Por fin, el viernes fuimos y ya tenemos carnet de conducir. Sólo por un año. Nuestro viacrucis burocrático anual con la MVA se repetirá el año que viene. En el país de la libre empresa, también está presente el “vuelva usted mañana” de Mariano José de Larra.