Curiosidades Educación Maryland Sociedad Uncategorized

La hora de kindergarten

Llega la hora del fin del curso y, por tanto, de las despedidas. La mitad de la clase la guardería de mi hija irá el próximo curso a kindergarten (clase de preescolar a la que van los niños de 5 años) y la mitad (entre ellos mi hija) se quedarán en la guardería y tendrán que esperar un año más para poder ir a la escuela pública.

En Estados Unidos, la enseñanza obligatoria comienza a los cinco años. A partir de esa edad está garantizada la enseñanza pública gratuita. Antes de los cinco años, hay que pagar un guardería privada. Lo que es una auténtica ruina porque aquí, dependiendo del distrito en el que vivas, las guarderías son carísimas.

En algunos distritos, hay clases de pre-K (pre-kindergarten) en los colegios públicos para los niños de cuatro años. Pero en la mayoría de colegios públicos, la enseñanza pública obligatoria comienza a los cinco años.

Dependiendo del estado en el que vivas, los niños tienen que tener cinco años cumplidos el 1 de septiembre  o el 1 de octubre (algunos colegios hacen la división el 1 de enero) para entrar en kindergarten. En Maryland, el estado en el que vivo, la división se hace el 1 de septiembre. Como mi hija cumple los años a finales de noviembre, tiene que esperar un año más para ir a kindergarten.

La mayoría de los niños entra a kindergarten con cinco años y cumple los seis ese año. A los seis años entran en 1st grade. La educación obligatoria es hasta 12th grade, el equivalente a segundo de bachillerato en España.

Cada vez hay más estados que obligan a que los niños tengan cinco años cumplidos para entrar a kindergarten porque muchos educadores consideran que los niños de cuatro años no están lo suficientemente maduros para la clase. Sin embargo, hay otros estados que les dejan entrar con cuatro años y medio.

En Estados Unidos hay ahora un gran debate sobre cuál es la mejor edad para que los niños entren en kindergarten y si la edad en la que entran influye en los resultados posteriores en la escuela.

Todo esto es muy relativo porque depende de cada niño. Pero es verdad es que viendo a los niños de cuatro años y a los que ya tienen cinco de la clase de mi hija se ve la diferencia, no sólo física sino también de maduración.

Algunos padres consideran que  los niños que entran más tarde a kindergarten tienen más posibilidades de éxito después en la escuela porque están más maduros. Por eso, algunos padres cuyos hijos tienen ya cinco años, prefieren seguir pagando un año más un kindergarten de transición con un tipo de enseñanza menos reglado y menos estricto y que vayan al colegio a los seis.  Una práctica cada vez más habitual que se conoce como “redshirting” de kindergartners. Otros consideran que eso es nefasto porque el niño se aburrirá en la clase al tener que ir con niños más pequeños y no rendirá en un futuro.

Yo, la verdad, es que si pudiera mandaría el año que viene a mi hija a kindergarten. Nuestra economía familiar lo agradecería. Tener dos hijos en la guardería en Estados Unidos es una ruina. Un auténtico atraco a mano armada. Mis amigas española y yo decimos que sale más caro mandar los niños a la guardería en Estados Unidos que a Harvard.