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Cómo sobrevivir a un tornado

En la película “El Mago de Oz (1939), la joven Dorothy (Judy Garland), que vive en Kansas con sus tíos, es arrastrada por un tornado y llevada a una tierra mágica, donde habitan brujas buenas y malas, un espantapájaro parlanchín, un león cobarde, un hombre de hojalata y otros seres extraordinarios.

Los europeos no estamos acostumbrados a los tornados, pero aquí, en Estados Unidos, es habitual. Cada año tiene su temporada de tornados, más o menos mortíferos.

El paso de un tornado deja una ola de destrucción, tal y como hemos visto este domingo en Joplin (Misuri), donde al menos 124 personas han muerto y 1.500 han resultado heridas. Las imágenes del pueblo eran apocalípticas: casas destruidas, vecindarios reducidos a escombros, coches aplastados como si fueran latas de refresco y árboles, semáforos y tendidos eléctricos arrancados de cuajo.

Con frecuencia se producen tornados en las llanuras entre las Montañas Rocosasy los Apalaches. Aunque la temporada de tornados suele tener lugar entre los meses de abril a junio, puede ocurrir cualquier mes, según informa la web de la Agencia de Gestión de Emergencias del Estado de Misuri.

Texas, Kansas y Oklahoma son los estados con mayor número de tornados. Por lo visto, los tornados suelen moverse de suroeste a nordeste, aunque pueden hacerlo en cualquier dirección.

¿Pero qué hay que hacer en caso de un tornado? Las autoridades aconsejan hacer un plan en familia para que cada uno sepa qué es lo que tiene que hacer y dónde refugiarse en caso de un tornado.

También aconsejan sintozar NOAA Weather Radio, las emisoras de radio comerciales, internet y la televisión para estar al tanto de cuando se prevé que llegue el tornado.

Si ves que se aproxima un tornado, aconsejan buscar refugio inmediatamente. Si la persona se encuentra en un colegio, una edificio de apartamentos o un edificio alto, hay que bajar al sótano  y situarte lejos de las esquinas, las ventanas, las puertas y los muros exteriores.  También recomiendan refugiarse debajo de una mesa maciza, protegerse la cabeza y el cuello con las manos y no abrir las ventanas.

Si la persona vive en un trailer o en una caravana, aconsejan salir inmediatamente de ahí y buscar refugio en el sótano de algún edificio cercano.

Si a uno le pilla el tornado en el exterior y no tiene refugio, recomiendan esconderse en una zanja o en un desnivel y cubrirse la cabeza con los brazos. Hay que evitar refugiarse bajo un puente o un paso elevado porque se corre el peligro de que el tornado lo destruya y que le caiga a uno encima.

Si el tornado le sorprende a uno en un área urbana, las autoridades aconsejan no tratar de huir de la zona en coche o en camión, sino abandonar el vehículo inmediatamente y buscar refugio en el sótano de un edificio.

Si vas conduciendo por el campo y ves a lo lejos un tornado, aconsejan intentar alejarse lo más posible de la zona. Si el tornado se acerca, hay que salir del coche inmediatamente y esconderse en una zanja cubriéndose la cabeza con las manos o tapándose con una manta, si tienes una a mano.

Cruzaremos los dedos para que nunca nos tengamos que cruzar con un tornado mientras vivamos en Estados Unidos. Por suerte, Washington no es zona de tornados.

En 2009, Marc y yo estuvimos Greensburg (Texas). Dos años antes un tornado había destruido el 90 por ciento del pueblo. Ponían los pelos de punta cuando tus vecinos te contaban cómo se refugiaron en los sótanos de sus casas, rezaron y cuando salieron al exterior sus casas había volado por los aires y su pueblo había quedado reducido a escombros. Diez personas murieron.

Dos años después, Main Street, la calle principal de Greensburg, era un inmenso barrizal con sólo un par de edificios en pie y otra par en obras. En el pueblo, el GPS se volvía loco porque nada estaba donde se suponía que tenía que estar.

Sin embargo, sus habitantes no tiraron la toalla. Decidieron volver a empezar literalmente de cero. “Abatidos pero no destruidos. Resurgiendo de los escombros con Cristo”, reza el cartel de una iglesia del pueblo.

Greensburg renace bajo el lema “mejores, más fuertes y más verdes”. Quiere convertirse en el pueblo más ecológico de Estados Unidos, atraer a empresas que trabajen en tecnologías verdes y convertirse en un imán de turismo con “bed and breakfast” ecológicos.

“Es una wind-wind situation”, rezaba una camiseta de recuerdo que me compré en Greensburg, haciendo un juego de palabras entre la expresión “win-win situation” (una situación en la que todos salimos ganando) y la palabra “wind” (viento, en inglés).

Quizá Joplin también sepa encontrar la fórmula para reinventarse y resurgir de los escombros.

Estado de Joplin (Misuri) tras el paso de un tornado