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La capital del mosquito tigre

Pasar el verano en Washington puede ser un infierno. A las altas temperaturas se suma una elevada humedad. El cuerpo suda para disipar el calor corporal y la humedad ambiental alta dificulta esta evaporación, por lo que se tiene sensación de más calor. Por ejemplo, si los termómetros marcan 38 grados en la capital estadounidense, la sensación térmica es superior a los 40 grados debido a la humedad.

Pero la pesadilla desde hace varios veranos de los washingtonianos no es el calor ni la humedad. Lo que les trae de cabeza son los mosquitos tigre. Muchos no salen al jardín ni al patio ni hacen barbacoas para evitar ser acribillados a picaduras. También evitan los parques.

Unos se embadurnan el cuerpo con repelete anti-mosquitos. Otros meten tabletas de insecticidas orgánico en las alcantarillas. Otros colocan velas en las mesas o utilizan sprays para matarlos. Pero, de poco sirve.

El mosquito tigre es el enemigo número en verano en DC. Es un aguafiestas. Día y noche busca sangre y hace la vida imposible a los washingtonianos. A veces, más que en la capital estadounidense, te da la sensación de que estás viviendo en el Amazonas.

Por suerte, nosotros vivimos en un apartamento y sólo sufrimos las picaduras cuando vamos al parque con nuestros hijos, de excursión o al jardín de nuestros amigos.

Este domingo, los mosquitos tigre nos dieron una calurosa bienvenida a Washington, después de un mes en España sin acordarnos de ellos.

Nos invitaron a un cumpleaños en el jardín de una casa en DC. No llevábamos ni cinco minutos en la hierba, cuando empezaron a picarnos los mosquitos. A mí me dejaron en un momento una treintena de picaduras en las piernas. Rápidamente nuestros anfitriones fueron a comprar repelente para los mosquitos porque no había quien resistiera en el jardín.

Por lo visto, el mosquito tigre llegó a Estados Unidos procedente de Japón en 1985 y se extendió por el sur, el norte y el oeste del país. Y se ha convertido en el tipo de mosquito más fuerte y predominante en esta región, especialmente en el Distrito de Columbia y en los condados de Montgomery (donde yo vivo), Fairfax y Prince George.

Los mosquitos tigre de DC son peores que los vampiros de True Blood.