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Derretidos

Esta mañana he estado escribiendo en la biblioteca de Bethesda, he ido a comer con una amiga y cuando he regresado por la tarde la puerta estaba cerrada. Un cartel explicaba la razón: “Lo sentimos…la biblioteca de Bethesda ha cerrado a las 3:00 pm debido a que hacía un calor extremo en el edificio”.

Imagino que muchos americanos se han quejado a los biliotecarios porque no tenían puestos el aire acondicionado a tope y en la calle había 34 grados Celsius de máxima. Yo, en cambio, estaba agusto en la biblioteca.

Cuando llega el calor ponen el aire acondicionado tan fuerte en la bilioteca (y en todos los sitios) que se te quedan los dedos congelados y no puedes teclear y si no llevas una chaqueta lo pasas mal del frío que hace.

Para un día que se podía estar sin chaqueta en la biblioteca…ni que se fueran a derretir los libros.