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La pintora de los desamparados del sistema sanitario

Cerca de Politics & Prose, mi librería favorita de Washington, hay un enorme mural pintado en la pared de una gasolinera en el que se puede ver a un hombre agonizando en una cama de hospital rodeado de médicos, enfermeras y su familia.

El mural es obra de Regina Holliday, que se ha convertido en un símbolo local de la lucha de Barack Obama por la reforma sanitaria. El enfermo que agoniza en el hospital es su marido. En su mano sostiene un papel en el que dice: “A por ellos, Regina”.

Regina enviudó el año pasado. Su marido, Fred Holliday, murió en junio de 2009 víctima de un cáncer de riñón. Tenía 39 años.

Durante años, Fred había estado cambiado a menudo de trabajo y carecía de seguro médico. En 2008, consiguió el trabajo de sus sueños: profesor de cine en la American University de Washington. Además gracias a este trabajo, los Hollidays  accedían a un seguro médico privado familiar para ellos y sus dos hijos.

Hacía tiempo que Fred se sentía mal, pero no había ido al médico porque no tenían seguro. Y cuando por fin lo tuvo, era demasiado tarde. El diagnostico era demoledor: cáncer de riñon. Tres meses después de que se lo diagnosticaran, moría.

Su viuda piensa que si Fred hubiera tenido antes seguro médico, quizá le hubieran detectado el cáncer a tiempo y ahora estaría vivo.

Regina, profesora de plástica en un parvulario, decidió no cruzarse de brazos. Se armó de pinceles y pinturas para tratar de “cambiar la cara del sistema sanitario” y luchar por millones de americanos sin seguro médico.

En Estados Unidos no existe un sistema sanitario universal a la europa. Los empleados está asegurados a través de sus empresas. Hasta ahora sólo los más pobres y los ancianos estaban cubiertos por un seguro público.

Si trabajas freelance o tu empresa no paga tu seguro médico, tienes dos opciones: quedarte sin seguro médico, si no te puedes permitir el gasto extra, o pagarte uno de tu propio bolsillo, lo que hasta ahora resulta muy caro.

Dependiendo del estado en el que vivas y de la aseguradora que tengas puedes llegar a tener que pagar más de tres mil dólares al mes por un seguro médico para tu familia o unos mil quinientos si están en paro y quieres conservar el seguro médico que tenías cuando estabas trabajando.  En EEUU, el acceso a  la sanidad no es un derecho, sino un lujo.

Dailyjuez habló con Regina Holliday para conocer su reacción a la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de la reforma sanitaria propulsada por Barack Obama.

– ¿Está contenta de que se haya aprobado la reforma sanitaria?
– Estoy tan contenta de que se haya aprobado la reforma sanitaria. Es un primer paso en un largo camino de reformas necesarias dentro del sistema sanitario. La reforma sanitaria encarna la decision del país de  tratar la asistencia médica como un derecho humano.
– Con su mural a favor de la reforma sanitaria, usted quería cambiar la cara del sistema sanitario, ¿cree que esta ley lo cambiará?
– Está muy claro en esta ley que hay gente que está sufriendo debido a la falta de acceso a cuidados (médicos). Está legislación afronta este problema. Esta ley nos hace hablar de esas personas.  Han dejado de ser invisibles, por lo que en cierta manera está cambiado la cara del sistema sanitario.
¿Cómo piensa que esta ley va a cambiar la vida de 31 millones de americanos que hasta ahora no tenía seguro médico?
Gracias a esta ley, la gente podrá tener acceso a pólizas de seguros médicos que pueden pagar y no se les negará la cobertura por condiciones preexistentes (sufrir una enfermedad previa antes de comprar el seguro médico). Esta legislación va poner fin a un sistema sanitario separado pero no igualitario. En nuestra experiencia como familia sin seguro médico, vimos que los médicos recetan diferente y ofrecen menos opciones si piensan que están tratando con un paciente sin seguro médico. Un mandato universal abordaría el problema con un diagnóstico y tratamiento.
¿Por qué el médico de Fred no ordenó hacer una resonancia magnética cuando empezó a tener síntomas de dolor? Es un prueba cara. Si alguien asume que no puede pagarla, ¿te la recetará?
Un mandato universal también eliminaría la vergüenza que conlleva tener que demostrar que eres tan pobre que necesitas la ayuda del gobierno para tener cuidados médicos. Los subsidios que complementan los pagos de las familias (de los seguros médicos privados) son mucho mejor que tener que deshacerte de todo lo que tienes para poder acceder a Medicaid (el seguro sanitario público que cubre a los más pobres).
– ¿Está trabajando en algún mural nuevo en Washington?
– En estos momentos estoy trabajando con un grupo de apoyo llamado Holla Back DC para diseñar un mural sobre el acoso sexual en Capital Heights. También trabajaré el 2 de abril con Metro Washington Public Health Association. Y acabo de terminar de hacerlo con  estudiantes de Deal Junior High en instalaciones murales sobre justicia social.  Y actualmente estoy haciendo un diseño para Roni Zeiger, manager de productos de Google Health.