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La Quinta Avenida de Washington

Seguro que recordaréis la escena: Un taxi deja al amanecer a Holly Golightly (Audrey Hepburn) frente a la entrada de Tiffany’s, la joyería de la Quinta Avenida que la película Desayuno con diamantes (1961) convirtió en mito y en lugar de peregrinaje de todo turista que vaya a Nueva York. Tras una noche de marcha, a Holly le gustaba desayunar croissant y café mientras admiraba los diamantes del escaparte de Tiffany’s,  embutida en un elegante vestido negro diseñado por Hubert de Givenchy para Audrey Hepburn.

En Washington también tenemos nuestra pequeña Quinta Avenida o Rodeo Drive, la meca de los “shopaholic”, los adictos a las compras. Pero no está situada en el centro de la ciudad como la mítica Quinta Avenida neoyorquina ni tiene palmeras como Rodeo Drive en Beverly Hills. Está en la frontera entre Washington D.C. y el estado de Maryland, concretamente en la parada de metro de Friendship Heights, en el barrio de Chevy Chase, cerca de donde vivo.

La zona comercial de Friendship Heights, cerca del cruce de la Wisconsin y Western Avenue, es el paraíso de los amantes de marcas de lujo como Versace, Cartier, Ralph Lauren, Dior, Bulgari, Louis Vuitton, Gucci, Vera Wang, BCBCMaxazria y tiendas clásicas neoyorquinas como Brooks Brothers. También tienen ahí su sede grandes almacenes de lujo neoyorquinos como Bloomingdale’s y Saks Fifth Avenue.  

También hay tiendas más asequibles, que no te dejan la tarjeta de crédito tiritando, como Gap, Banana Republic o J. Crew.

A pesar de que Friendship Height’s también tiene su joyería Tiffany, la zona no tiene el glamour ni la autenticidad de la Quinta Avenida neoyorquina. A un europeo le resulta extraño ver dos avenidas llenas de tiendas de lujo en medio de una zona de bosques y chalets individuales. Holly Golightly estaría en Maryland como pez fuera del agua.