Uncategorized

Limpiador de almas

La religión en Estados Unidos no sólo es una cuestión de creencia, sino también de marketing. En un país en el que los telepredicadores parecen vendedores de escobas, la iglesia católica se ha puesto las pilas en marketing.

Prueba de ello es la última campaña de la Diócesis Católica de Brooklyn para invitar a sus feligreses a ir a la iglesia a confesarse. 

La campaña se llama SoulWOW! y en ella anuncian la confesión como si fuera el último producto para la limpieza del alma. Es gratuito y ofrece “una sensación casi de bautismo”, promete el anuncio.

“¿Se siente perdido? ¿Confundido? ¿Tiene algo que sacarse del pecho?”, pregunta el “padre Vic” a los católicos neoyorquinos. “Por supuesto, hay miles de productos para limpiar la casa, la ropa, los dientes, el pelo y de todo. Pero sólo hay una manera de limpiarse por dentro”, continúa el anuncio de la Diócesis de Brooklyn. 

“Tenemos cientos de curas esperando para confesarle y ofrecerle una sensación casi de bautismo.  Nada suaviza el alma como una buena confesión – ¿me está siguiendo, chico de la cámara?- y se estará preguntando cómo se ha podido pasar tanto tiempo sin ella. Ahora que se acerca el ayuno de Semana Santa, es hora de limpiarse y compartir este sagrado sacramento”.

La campaña a favor de la confesión ha sido difundida por YouTube y en Soulwow.com. Imita al anuncio de una bayeta, fabricada en Alemania, que venden en la teletienda en Estados Unidos. La superbayeta-toalla-esponja, que se llama ShamWow!, sirve para secar al perro, limpiar una mancha de coca-cola en la moqueta, secar un jersey, limpiar el coche y secarse el cuerpo, entre otras maravillas que anuncia el vendedor.  

La Diócesis de Brooklyn tenía hoy destacado el anuncio en su página web, pero a la hora de publicar este post no estaba disponible. Ignoro si se trata de un error informático o si lo han retirado porque ha habido quejas de ShamWow o de feligreses contra la frivolización de la confesión.

Cityroom, el blog local de The New York Times, revela que “el padre Vic” no es un cura, sino un actor vestido con sotana.